Cómo sentirse bien con uno mismo


Sentirse bien con uno mismo tiene relación directa con sentirse bien con nuestro entorno, la imagen que tenemos de este, y la forma en que nos proyectamos en él.

Lo primero en que pensamos es en nosotros mismos. Nos cuestionamos si tenemos auntoestima, valía, capacidad y valor, y si podemos cumplir con nuestros propósitos, y he aquí el dilema de por qué entramos en conflicto con nosotros mismos.

Para sentirnos bien necesitamos primero conocer quienes somos realmente, cuáles son nuestros verdaderos deseos, averiguar qué tenemos en nuestro fuero interior, y, finalmente, aceptarlo aunque no nos guste lo que veamos ahí dentro.

La verdad es que hacernos conscientes de nosotros mismos es un ejercicio difícil porque requiere auto-observación y estar libre de prejuicios. Cambiar nuestro enfoque o la manera en que nos percibimos requiere una actitud de parcialidad, y eso requiere un esfuerzo consciente personal.

Para aclarar este punto, voy a poner un ejemplo. 

"Melinda es una muchacha que ha decidido reflexionar sobre su situación. No se ha sentido bien con sigo misma y está pensando cuales podrían ser los motivos de su infelicidad. De pronto puede verse a sí misma frente aquel muchacho del bachillerato que tanto le llamaba la atención. Recordó haber metido la pata en un par de ocasiones, lo cual la hizo entristecer. En ese momento empieza a juzgarse a sí misma por lo que hizo, se siente tonta o poco asertiva en el contacto social y retoma la vieja idea de lo estúpida y descuidada que ha sido cada vez que intenta agradarle a alguien."

Aquí aparece el primer infortunio: la necesidad de buscar afecto y aprobación en los demás, una tarea imposible, ya que nadie nunca puede ni podrá estar jamás de acuerdo y en armonía con todo lo que somos y podemos ofrecer.

Melinda no puede ver esto desde su reflexión, porque está "atrapada" en una idea fija: la idea de ser aceptada, pero además está confirmando de que será así y no se puede cambiar. Esta actitud refuerza su comportamiento. Está siendo dura y apegándose a un prejuicio (juicio pre-establecido) partidista, y no imparcial, como debiera. Siente que no da el ancho para conseguir lo que desea: ser querida y amada por su compañero.


Para estar bien con nosotros mismos debemos aprender a perdonarnos por lo que hacemos si no obtenemos los resultados deseados, cuando los resultados no dependen 100% de nosotros.


Por supuesto, Melinda ha caído en un error con respecto a la forma en que se ve a sí misma. No se trata de ser la chica perfecta, se trata solamente de verse a sí misma y formarse una idea de quién realmente es. Todos tenemos motivos para hacer lo que hacemos, incluyendo las metidas de pata. El problema es que pocas veces los reconocemos, y en ocasiones terminamos echando la  culpa a otros.

En la medida en que podamos ser objetivos e imparciales con nosotros mismos habrá una imagen más exacta y menos distorsionada de nuestro verdadero yo.

Aceptarse incondicionalmente no quiere decir aceptarse porque no podamos ser mejores. Somo, como seres vivos, un proceso en constante cambio, y lo que fuimos ayer probablemente va a evolucionar de manera insospechada para el mañana. Nuestras posibilidades de cambio son infinitas, encasillarnos en imágenes estereotipadas es un engaño después de todo. Lo único que logramos es forzarnos a permaneces en estados emocionales indeseados.

Básicamente somos seres contradictorios, limitados e ignorantes de nuestra verdadera naturaleza. Somos ignorantes en el sentido en que no sabemos hasta dónde podemos llegar con lo que tenemos, tanto para bien como para mal. "Tocar fondo" es la de nunca acabar: podemos creer que tocamos fondo en algo, pero sigue siendo sólo nuestra percepción subjetiva.

Nosotros tenemos la respuesta. No hay ningún adivino ni mago que nos la diga. No se trata de seguir a algo o a alguien, porque la respuesta más válida viene de dentro. En tanto nos volvamos más críticos de nosotros mismos, dejaremos de juzgar a otros, y eso a su vez nos ayudará a dejar de juzgar nuestras propias acciones.

Estamos tan cerca del tesoro que no lo vemos. De hecho, no lo vemos porque estamos parados sobre él. Es por eso que debemos tomar distancia y revisar nuestro mapa nuevamente.

Existe una esperanza incondicional en nosotros; lo que sucede es que a veces nos negamos a reconocerla. Sea como sea, debemos averiguarlo, porque ahí se encuentra el verdadero móvil de nuestra naturaleza.

Entonces: ¿qué significa estar bien con nosotros mismos?


Significa un abrirse a la experiencia y aceptarnos de forma incondicional. Cuando lo logremos, empezaremos a cambiar aquello que no nos gusta, porque los cambios que hacemos desde dentro son los verdaderos cambios que se reflejan hacia fuera.

Posiblemente el principal motivo del por qué no nos sentimos a gusto con nosotros mismos, es justamente el profundo miedo que tenemos de ver eso que somos realmente. Enfrentar ese miedo es como quitarle la manta a la vieja y misteriosa estatua abandonada en el ático.

Personalmente pienso que el sentimiento de auto-realización,  en todo sentido, es el pago por el esfuerzo de reconocer nuestra verdadera identidad.

(ver vídio a continuación)