¿Por qué actuamos como actuamos? ¿Qué nos lleva a
confiar en alguien, desconfiar de un desconocido o interpretar un
gesto como señal de culpabilidad? Todos tenemos explicaciones para
la conducta humana. El problema es que nuestras explicaciones no
siempre son acertadas.La psicología nace, en buena medida, de la curiosidad por comprender lo que pensamos, sentimos y hacemos. Pero existe una diferencia fundamental entre creer que conocemos la mente humana y estudiar científicamente cómo funciona realmente. Para descubrirla, comencemos con una pequeña historia.





